domingo, 29 de agosto de 2010


Necesito un amigo, un confidente, un acompañante acá, donde yo pueda visitarlo y él pueda visitarme a mí. Alguien que piense parecido a mí, que me acompañe a todo lo que no voy, sólo por no tener a nadie conmigo... Alguien que esté en las buenas y en las malas, que me dé un abrazo reconfortante y me deje llorar en su hombro...



Es, en momentos como éste, en los que extraño en demasía a personas que jamás volverán... Se que no estoy sola, pero no tener la presencia de alguien, me hace sentir así...



Te vi feliz, en verdad me alegra saber que estés bien y también me destroza saber que ahora lo estás y antes no lo estuviste... Pero ya no me puedo arrepentir, siempre lo dije: si amas a alguien, déjalo ir...

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