
Las palabras llegan y se instalan en mi cabeza, forman frases que no quiero ver más, reviven recuerdos que solo quiero olvidar, me hacen ver la realidad y otras siguen soñando y tratando de mantener en pie el mundo perfecto en que estábamos habitando hace, ya, mucho tiempo atrás...
No sé qué es peor. A perder ya estoy casi acostumbrada, a que la gente se aleje, también, pero creí que había encontrado a alguien en quién, algún día, podría confiar pero no. Creí que algo se estaba formando que, a pesar de todo lo que había pasado, seguiría ahí, ayudándome, acosejandome... No debí llegar a pensar que seríamos amigos.
Últimamente, todo se ha tornado demasiado confuso, ya no tengo en quién confiar, todos los que tenía a mi alrededor me han fallado de una manera u otra o, simplemente, se han alejado y me han hecho desaparecer de sus vidas... En cierto modo lo entiendo, soy demasiado imperfecta para todo, pero creo... no, mentira, no creo nada. No sé como defenderme ante esto, no sé como ayudarme a ser mejor, no sé... no sé nada.
Un amigo quizás vendría bien... ah! se me olvidaba, todos son amigos solo cuando lo necesitan.
P.D: cada día que pasa, detesto más llorar.

0 comentarios:
Publicar un comentario