
Hay veces en las que escribimos tanto en el futuro de nuestra vida que, por más y más que demos vuelta la página, muchas cosas siguen ahí.
“el” se cruzo en mi camino, no pude evitar recordar, pero nada de aquello… Desde el momento en que su cara se apoderó de la tuya, supe como continuarían las cosas, incluso hasta hoy.
A veces me sorprende lo “ilusionada” (?) que puedo llegar a ser, pero siempre creí que volverías… no conmigo, a ser tu. Suerte que siempre recordé todo lo de antes de aquel día, es lo único que me mantuvo ahí, incluso hasta hoy.
“In my head I’ve got everything I want in you”
Aún me acuerdo del día en que escuché esa frase. Fue, exactamente, la mañana siguiente de aquella noche de egoísmo. Jamás creí que volvería a sentir lo que tanto me había costado dejar atrás. Ese miedo a que alguien pasara por sobre tus decisiones, que no te respetara y que no le importaras en lo más mínimo…
Necesitaba decirlo. Callarlo, una vez más, me está matando.
Aquellos actos dañan igual que un golpe, igual que una agresión verbal, son cosas que por más que el tiempo pase, jamás se curarán, personas que, por más que el tiempo pase, jamás se olvidarán…
Aquellos actos dañan igual que un golpe, igual que una agresión verbal, son cosas que por más que el tiempo pase, jamás se curarán, personas que, por más que el tiempo pase, jamás se olvidarán…
Re-abriste una cicatriz en mi vida.


