en que venias
mirarte en mi puerta sonriéndome
métete en mi sabana
tocar tu piel
y esa sensación de que el cielo
era estar así: abrazados
ven otra mañana
no te cuesta nada
maldito cobarde
me has dejado sola
Y me sumerjo
en los olores
que has dejado como
un gran favor
y al despertar
el sol me llega solo a mi
y esa sensación de que el cielo
era estar así: abrazados
ven otra mañana no te cuesta nada
estoy enferma me has dejado sola
te has llevado todo mi amor
esas mañanas...
Todo se derrumba y, tú, eras el único que me ayudaba a mantener la fuerza suficiente como para soportar y no caer entre los escombros... Te extraño y te necesito, no como hombre, como un amigo, el que dijiste que serías, el que creí que serías... pero no fue así. Sé que tengo que acostumbrarme, es más, ya debería estarlo, pero no puedo. Siempre pensé que, en todo momento, eras sincero que, en verdad, todo lo que decías, lo decías de corazón... Ahora no estoy tan segura de eso. Me gustaría poder contar contigo, sé que mi amigo en 100% no serías, pero podría haber separado las cosas y jamás decirte algo que sé que no querías escuchar. Me gustaría que las cosas hubieran sido como las habías dicho, así no pensaría que, al final de todo, eres igual a todos lo demás.
Extraño esas horas y horas sin hacer nada, solo hablar... Te extraño como supe que lo haría desde el momento en que leí tu mensaje...
{No encontré la foto que buscaba, ni nada que expresara ni un solo poco...}










