
Mi corazón se agita de una manera impresionante, jamás me había sentido así de viva: pensar en cumplir uno de mis sueños, en ser quien yo quiero ser, en vivir en el único lugar que ha llamado mi atención toda mi vida, me sobre excita de una manera que jamás viví.
Madre: lo siento. Sé que no soy la hija que querrías tener ó que me imagino que querrías. Soy todo lo contrario, siempre he tenido ese pensamiento en la cabeza. Dejarte a ti, a mi abuela y a mis hermanos es lo que más me duele {bueno, debo incluir al Ignacio que es como si fuera uno de mis hermanos}, pero si no lo hago ahora, jamás lo haré. Tengo algunos meses más por delante para decidirme por completo y quizás algunos días quiera irme y otros no quiera moverme de la casa pero, en el fondo, lo que quiero es estar allá, querer quedarme es por ustedes, nunca había pasado por mi mente la idea de no verlos por más de dos semanas y, si pasó, eran simples vacaciones, ahora no, ahora formaré mi vida lejos de ustedes, cada vez que esté feliz y quiera contarle a alguien, no serán los primeros en saberlo, cuando caiga ustedes no estarán ahí para ayudarme a ponerme de pie… Pero pensar en que estaré cerca de una de las mejores personas que se ha cruzado en mi vida, me tranquiliza bastante. Sé que estando con él, me sentiré como en mi casa. Es como si fuera mi tío de verdad, incluso dijo que me cuidaría… Tengo tanta gente buena a mi lado y lo que más miedo me da es perderlos por irme…
A ti y a mi abuela jamás las perderé, y a mis hermanos tampoco, eso lo tengo claro, siempre han estado ahí y siempre estarán pero pensar en no tenerlos conmigo es lo único que ha hecho que quiera cambiar mi decisión.
Si me preguntaran ahora qué es lo que quiero hacer respondería que irme de esta ciudad de mierda, pero llena de los mejores mambos gratis y de todos los recitales, que por fin seguiré lo que mi corazón me impulsa y estudiaré lo que en verdad siempre he querido. ¿Cómo puedo estar así de decidida? Fácil, vuelvo a un principio: la música me ha dado la respuesta:
Deja la ventana abierta no la vuelvas a cerrar,
Que el viento se lleve todo lo que se tenga que llevar
La radio que suena ahora lo dice una canción
La vida es como la vida de muchas maneras se puede cambiar
Y dices:
Alto, Sigo, ¡Me voy!
Y ahora me siento mejor así
Alto, Sigo, ¡Me voy!
Y ahora me siento mejor así.
Suena como una especie de despedida, pero jamás tengo la fortaleza para decirles lo que siento a la cara. Como escribí acá un día: escribir acá, me ha hecho alguien demasiado reservada...
Mamá, abueli, Emilia, Javier e Ignacio: los amo y juro que por más lejos que esté, jamás dejaré de hacerlo. Cada uno, a su manera, son un pilar fundamental en mí, los que siempre han estado y estarán ahí, pase lo que pase. En verdad, no sé qué haría sin ustedes ♥







