lunes, 11 de octubre de 2010


Elegí seguir queriéndote aún cuando ya no estabas.


Porque no soy como el común y corriente de las personas, que lanzan todo al olvido como tiran la basura a la calle.
Porque, aunque me cueste creerlo, jamás mentí.
Porque sí creía en lo que había.
Porque aceptaba ambos bandos.
Porque, porque, porque… De nada sirve.

Hay cosas que sólo deben callarse y guardarse en lo más profundo. Jamás saldrá de mi boca todo lo que en mi pecho se acumula, aunque me asfixie por dentro.

Porque el café se enfrió y el viento del invierno quebró la taza, porque aquel árbol se secó y jamás lo volveré a ver florecer, porque los monos perdieron su encanto musical, porque la primavera se lleva consigo todo lo que trajo, porque jamás fui suficiente, porque nunca entendí por qué, porque nunca me entendieron, porque, por muy decidido que fue, lo hizo de la manera más cobarde. Porque yo también lo hice así, porque es más fácil convencer que aceptar.


"Si el amor de verdad, el tiempo se encargará de juntarlos nuevamente, aunque sus vidas esten completamente separadas..."

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